LOS NIÑOS ANTE LA PUBLICIDAD TELEVISIVA
La
publicidad tiene un gran poder de persuasión en los niños a causa de la ingenuidad
y la ausencia de pensamiento crítico en estas edades tan tempranas.
A
lo largo del tiempo ha habido una importante evolución en lo que se refiere al
crecimiento de la televisión comercial y a la influencia de éste en los niños.
Alrededor de los años 50 el medio televisivo tiene una rápida expansión y se
convierte en algo cotidiano, ocupando la mayor parte del tiempo de ocio en los
niños. Ya en la década de los setenta resalta el protagonismo social del niño
como espectador y consumidor, y empiezan a desarrollarse a partir de entonces
múltiples investigaciones sobre la influencia de la televisión en la infancia.
Los
niños son un claro objetivo de la publicidad, ya que son un capital como
futuros consumidores y condicionan las compras de los productos. De esta forma,
la publicidad influye de la siguiente manera en los niños: en los valores y
aspiraciones (“ganar dinero” y actitud
materialista), adelanto de la edad en la
que termina la ingenuidad a causa de los valores adultos que se inculcan, y la
uniformación de los gustos infantiles a escala mundial.
Como
consecuencia de este suceso, se han realizado diferente investigaciones que
concluyen que los niños a edad temprana aprenden a distinguir lo que es la
publicidad y sus intenciones, pero hay un punto relevante que no se debe
olvidar y es la limitación en la dinámica cognitiva de estos niños, ya que aun
no se ha desarrollado la actitud crítica y son sometidos a la influencia de la
publicidad.
Por
esta razón, se han realizado avances legislativos que defienden los derechos de
los niños ante la publicidad, el problema es que estos avances no se llevan a
la práctica, por lo que entonces los responsables de regular esta publicidad
son los profesionales de ésta, los docentes y los padres.
Los
profesionales deben mejorar la publicidad dirigida a los niños, revisando si la
persuasión utilizada es la correcta para estas edades.
Los
docentes tendrán que informar a los alumnos sobre la publicidad audiovisual y
las intenciones de ésta, además deben llevar a cabo actividades que fomenten y
potencien el desarrollo del pensamiento crítico, de forma que los alumnos
conscientes de los efectos que produce la publicidad y tengan ellos mismos la
capacidad propia para protegerse de la influencia negativa de este medio
audiovisual.
Por
último, destacar la gran responsabilidad de los padres porque es en las horas
en las que los hijos están con ellos cuando ven la televisión y con ello los
diferentes programas y la publicidad que aparece. Por lo que, deben seleccionar
qué programas, dibujos… son los adecuados para sus hijos, revisar las horas a
las que están expuestos a la televisión y ver con ellos diferentes programas
despertando en el niño/a el sentido crítico y desarrollando argumentos que
contrarresten los aspectos negativos de la publicidad.
En
conclusión, los niños suelen pasar muchas horas delante del televisor viendo
así programas publicitarios que les influye en su pensamiento y les manipula,
por lo que debemos educarles ante medios audiovisuales para que tengan una
actitud crítica sobre éstos y no sean dominados por ellos.
A
continuación, muestro una viñeta de Tonucci donde se representa muy bien el
poder que tiene la televisión y la publicidad en los niños.

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