EL
PELIGRO DE UNA SOLA HISTORIA
Chimamanda
Adichie es una mujer de familia de clase media que creció en un campus
universitario de Niggeria. Relata diversas experiencias personales que le han
sucedido a lo largo de su vida, y con las que se ha dado cuenta del gran
peligro que tiene contar una sola historia.
Cuando
era pequeña leía cuentos en los que los personajes que aparecían no se
identificaban con ella, es decir, eran rubios, piel blanca, ojos azules, etc., y
los representaba de la misma forma, ya que no conocía libros de escritores
africanos, solamente conocía una sola historia y estaba influenciada por ésta.
Chimamanda
nos cuenta que en su casa había un hombre de personal doméstico que era pobre,
y la madre de ella siempre se lo recordaba en diferentes situaciones del día,
provocando de esta forma una gran lástima por él y su familia. Sin embargo, un día
acudieron a la casa del hombre a visitarlo y se dieron cuenta que aparte de ser pobres
también eran muy trabajadores, pero esto lo desconocían porque solamente sabían
un aspecto de esa familia, obviando así muchos otros relevantes que la
caracterizaban.
Otra
de las experiencias que relata está relacionada con la visión sesgada que otros
países tienen de África. Se da cuenta de esto cuando deja Nigeria y se va a la
Universidad de Estados Unidos, donde conoce a su compañera de habitación, la
cual se extraña al ver que entre Chimamanda y ella no hay apenas diferencias,
ya que también sabe inglés, escucha su misma música, no es pobre… Todo esto le
sorprende a su compañera, puesto que tiene una única visión de África; pobreza,
guerras, enfermedades, etc.
Diversas
historias que muestran el peligro que tiene contar una sola cosa de una
persona, país… influyendo así en una errónea percepción que tengamos de ese
país o persona. No podemos “encerrarnos” en una sola historia, tenemos que
escuchar las diferentes historias que narran algo en concreto, ya que cada una
es particular y nos informa de muchos detalles y aspectos que podemos
desconocer si solo contamos o escuchamos una sola cosa.
Suele
ocurrir que se cuentan historias únicas ya veces erróneas, lo que hace que se
pierda la dignidad de un pueblo, ciudad, país, etc., pero ¿por qué no contar
diversas historias que relaten realmente lo que sucede, sin dejar en el olvido
muchos aspectos importantes que dan dignidad a ese país, ciudad…? No debemos
olvidar que nuestra vida está compuesta de diversas historias interrelaciones
que nos unen a cada uno de nosotros.




